La cálida luz ilumina su rostro. Pero este no engaña a nadie, está pálido, como el de un muerto. — ¿Qué pasa? — le preguntó. Ella aún afónica trata de responderme. Me mira con sus enormes ojos cafés, parece agitada. Se da la vuelta. Voy tras de ella y la tomo del antebrazo. — ¿Qué…
